miércoles, 25 de septiembre de 2013

¡COMENZAMOS NUEVO CURSO!

-CLASES PARTICULARES. Primaria, ESO, Bachillerato, pruebas libres...
-TALLERES DE MANUALIDADES Y RECICLAJE.
-FILOSOFÍA PARA NIÑOS.
-APERITIVOS Y CAFÉS FILOSÓFICOS.
-CICLO DE CINE Y FILOSOFÍA.
-CURSO DE FILSOFÍA PRÁCTICA.
-ASESORAMIENTO FILOSÓFICO.
-TALLERES DE APRENDIZAJE COLECTIVO.
 
Charlas, actividades culturales, cursos... y muchas cosas más para este Curso 2.013-2.014.
 
ÁGORA-FEC abre sus puertas a un nuevo curso. Con un año de experiencia a nuestras espaldas pero con las mismas ganas e ilusión, o más, que teníamos el primer día.
 
Para este curso mantendremos el mismo equipo docente y la misma oferta educativa del curso anterior, aunque habrá más actividades culturales y un mayor abanico de propuestas para un ocio creativo, activo y responsable orientado a todas las edades. Sin distinción, porque en ÁGORA-FEC entendemos la enseñanza-aprendizaje como un proceso colectivo donde todos tenemos algo que enseñar y mucho que aprender. 
 
 
Nuestros programas de Clases Particulares para alumnos de Primaria, ESO, Bachillerato, pruebas de acceso... han sido revisados y ampliados a la luz de todo cuanto aprendimos a lo largo del curso anterior. Disponemos de más recursos pedagógicos, mayor disponibilidad horaria, más experiencia, precios más flexibles y mejores infraestructuras materiales que el curso pasado. Además, tal y como dice el refranero popular, “la experiencia es un grado”, de manera que nos disponemos a afrontar este nuevo curso con la seguridad de que lo haremos, como mínimo, un poquito mejor que el anterior.
 
Para los más pequeños de la casa mantendremos en funcionamiento los Talleres de Manualidades y Reciclaje con los que tan buenos momentos hemos pasado. Al menos un sábado de cada mes, nuestros niños y niñas podrán acercarse a las aulas de ÁGORA-FEC para disfrutar y aprender entre iguales, compartiendo experiencias y adquiriendo toda una serie de aptitudes y habilidades que les serán de gran utilidad a lo largo de sus vidas.
 
Las actividades orientadas a los peques se completarán con un programa de Filosofía para Niños mediante el que intentaremos estimular los aspectos más intelectuales de la infancia. Este programa estará formado por una serie de cuenta cuentos, teatrillos, marionetas, dibujos en movimiento… y otras actividades orientadas a cultivar la comprensión, la imaginación y la capacidad reflexiva de nuestros pequeños.
 
Para los adultos, tanto jóvenes como viejos, pondremos en marcha un programa de Filosofía Práctica en el que incluiremos diferentes actividades relacionadas con la filosofía a un nivel no académico y accesible para todos. Comenzaremos con un ciclo de Aperitivos y Cafés Filosóficos en los que trataremos, de manera amena y relajada, diversos temas de interés general. El método que vamos a emplear es muy sencillo: filosofar entre todos, compartir reflexiones, exponer puntos de vista, elaborar perspectivas, hablar sin miedo… y disfrutar, en definitiva, de nuestra capacidad para pensar, imaginar y reflexionar libremente. Al mismo tiempo, claro está, que tomamos una cervecita, un refresco, unas aceitunas, un saludable té verde o un sabroso y aromático café. Los grupos serán reducidos y la temática de los aperitivos-cafés se anunciará con suficiente antelación para que todos los interesados se puedan inscribir.
 
También abriremos un ciclo de Cine y Filosofía donde las películas serán el punto de partida para la reflexión. Este ciclo estará formado por varios títulos que se proyectarán en nuestro local a lo largo del curso. Tras cada proyección organizaremos un coloquio en el que abordaremos, desde una óptica filosófica y sin restricciones, las ideas presentes en la película y las reflexiones que nos haya podido sugerir. En ocasiones echaremos mano de la Historia de la Filosofía, pero otras veces intentaremos que nuestro análisis siga unos cauces más abiertos y espontáneos. Además de las proyecciones y los coloquios, este ciclo se completará con una conferencia que será impartida por un filósofo experto en la materia.
 
Siguiendo con la filosofía, también estamos preparando un Curso de Filosofía Práctica dedicado a uno de los temas que más nos interesan a todos: la felicidad. En este curso comentaremos y analizaremos diferentes perspectivas que la Historia de la Filosofía ha arrojado sobre este concepto y, lo que es más importante, sobre el hecho de ser felices y los caminos que pueden llevarnos a la felicidad. Al igual que el resto de actividades que componen nuestro programa de Filosofía Práctica (aperitivos-cafés filosóficos, ciclo de cine y filosofía…) el curso está abierto a la participación de cualquier persona que esté interesada en el tema, independientemente de su formación profesional o académica.
 
Para este curso mantendremos abierto el servicio de Asesoramiento Filosófico que ya empezó a funcionar el curso pasado. Con este servicio ofrecemos la posibilidad de mantener una conversación con un filósofo profesional para abordar nuestros problemas, inseguridades, conflictos, dudas y dilemas existenciales. Ya sea a través del psicoanálisis filosófico o, sencillamente, mediante la elaboración de distintas perspectivas filosóficas desde las que poder enfrentarse a los problemas. La primera consulta es gratuita. Y pedir información, también. Así que animamos a todos los que sintáis curiosidad por esta opción a que paséis por nuestro local, nos enviéis un e-mail o nos llaméis por teléfono para que os podamos contar con más detalle qué es eso del Asesoramiento Filosófico. 
 
En otro orden de cosas, a lo largo de todo el año organizaremos diferentes Talleres de Aprendizaje Colectivo en los que tendremos la ocasión de compartir nuestros conocimientos, curiosidades e inquietudes sobre diferentes materias. Estos talleres serán completamente flexibles y se irán modificando al ritmo que lo exijan las necesidades de los participantes, pudiendo desarrollarse a lo largo de una sola tarde o prolongándose a lo largo de varios meses. Todo dependerá de cómo transcurran las cosas y de qué quieran las personas que participen en cada taller.
 
Además de todo lo anterior, y en consonancia con nuestro objetivo de unir filosofía, educación y cultura en un mismo proyecto, a lo largo de todo el curso organizaremos diferentes charlas, cursos, talleres… y otros actos de tipo cultural que os iremos anunciando a su debido tiempo.
 
Todas éstas, y algunas más, son nuestras intenciones para el Curso 2.013-2.014. Tenemos mucho trabajo por delante pero la firme convicción de cumplir con todo cuanto nos hemos propuesto. Hay ganas, hay ilusión y, por lo tanto, ya hay mucho ganado.
 
El nuevo curso ha comenzado. Y con él, ÁGORA-FEC empieza a recorrer su segundo año de existencia. Esperamos que, como en el curso anterior, seais vosotros quienes nos acompañéis a lo largo del camino.
 
Atentamente, el equipo humano y profesional de ÁGORA-FEC.



viernes, 30 de agosto de 2013

VACACIONES 2013

Desde ÁGORA-FEC queremos haceros llegar nuestra alegría y gratitud por este año. Un año de trabajo duro y recuerdos inolvidables que llega a su fin. Muchas gracias a todos por el apoyo y la confianza depositada en nosotros. Y a los que vais a la recuperación de septiembre: ánimo y no olvidéis el gran esfuerzo que habéis realizado, no os pongáis nerviosos y hacedlo lo mejor que podáis. Nos vemos el 16 de septiembre, a la vuelta de las merecidas vacaciones que el equipo docente de ÁGORA-FEC va a tomarse. Un saludo a todos.



lunes, 1 de julio de 2013

CLASES DE VERANO'2013.

Durante los meses de Julio y Agosto, tendremos el siguiente horario de clases:

MAÑANAS: de Lunes a Viernes. 9h-14h.
TARDES: Martes y Jueves. 16h-21h.

Como siempre, estamos en C/ Santa Virginia, 20 (Barrio Peral); 30300-Cartagena
Telfs: 628 88 33 25 - 669 61 30 91
E-mail: agora.fec@gmail.com
Visitanos en Facebook.

lunes, 27 de mayo de 2013

Exámenes de la PAU en Murcia

Con la Selectividad a la vuelta de la esquina, publicamos en nuestro blog un enlace desde el que podréis descargar los exámenes de años anteriores:

Exámenes de la PAU en Murcia

Como siempre, esperamos que este recurso os sea de utilidad.

lunes, 29 de abril de 2013

[Apuntes de Filosofía] NIETZSCHE. Tema II: LA CRÍTICA DE NIETZSCHE A LOS FILÓSOFOS

Frente a Parménides y Platón, Nietzsche reivindica a Heráclito. Se trata del filósofo más admirado por Nietzsche, el único por el que siente respeto. Es quien afirmó el continuo devenir, que todo cambia y nada permanece. Si todo está en continua transformación se establece una relativa irracionalidad de lo real, pues es lo cambiante frente a lo permanente, la pluralidad frente a la unidad, lo que parece ser frente a lo que sea. Esta postura niega rotundamente el platonismo, que ponía en las ideas estáticas la esencia de lo real. Para Nietzsche, toda la historia de la filosofía ha repetido el error de partida establecido por Platón: separar la realidad en dos mundos, uno aparente y otro verdadero, donde lo sensible queda en un segundo plano en beneficio de lo ideal.

La crítica que hace Nietzsche a la Filosofía tiene una unión estrecha con la crítica que hace a la moral. La moral tiene su base en la filosofía platónica con sus dos mundos diferentes y distanciados: el mundo real y el mundo de las ideas. El mundo de los sentidos es malo, causa de perdición.

La filosofía tradicional es dogmática: considera el ser como algo estático, fijo, inmutable, intemporal, eterno, abstracto. Pero ese ser no existe. Sócrates hizo triunfar la razón contra la vida; Platón creó otro mundo, el de las ideas, desvalorizando el mundo real. ¿Qué se esconde detrás del idealismo de Sócrates y de Platón? Esta es la base de la metafísica occidental: el espíritu de la decadencia, el odio a la vida y al mundo. Sócrates y Platón fueron grandes inventores de conceptos, ideas y mundos simbólicos. A partir de ellos, otros pensadores han tenido la pretensión de alcanzar el ser, la realidad auténtica, absoluta, y han rechazado lo sensible, lo espontáneo, lo temporal, el devenir, la imaginación y la vida. Se ha dado más importancia al mundo de las ideas que al mundo de los sentidos. Pero, según Nietzsche, no hay conceptos estáticos, no hay ningún mundo de ideas eternas. Sólo existe el devenir cambiante del mundo experimentable por los sentidos.

La filosofía es dogmática,  como la religión y la moral. Expone la inutilidad de buscar respuestas definitivas o satisfacciones absolutas. Para Nietzsche no hay ‘verdades en sí’, sino que sólo hay perspectivas: no hay hechos ‘en sí’, sino interpretaciones de lo que sucede; y lo que sucede es susceptible de múltiples interpretaciones. La pregunta ‘¿Qué es esto?’ hay que expresarla mejor como ‘¿Qué es esto para mí?’

Ante todo está la crítica al doble mundo que implantó Platón y que heredó el cristianismo (en la versión ‘mundo terrenal’ frente a ‘cielo’). Nietzsche es implacable en su desprecio a este mundo de las ideas y en su empecinamiento intelectual en demostrar que no existe, que es un dique de contención para impedir vivir lo mejor que ofrece la vida. Es un mundo que valora a aquellos que lo han inventado. Nietzsche elimina ese mundo, y, al hacerlo, también elimina el mundo de la apariencia. La filosofía ha construido mundos metafísicos para huir de lo real. El hombre tiende a evitar la inseguridad de la vida, la provisionalidad del conocimiento. Ante eso, la metafísica ha optado por construir un mundo ilusorio, seguro y estable. La psicología del metafísico funciona como la del hombre religioso. Se ha negado lo irracional, lo contingente, lo contradictorio, lo cambiante, lo pasajero, lo fugaz.

Critica también a la filosofía el haber creado un lenguaje que no lleva a la verdad, ya que la naturaleza no consta, no conoce, ni formas ni conceptos. Estos conceptos se configuran (se les da forma, se crean y usan) cuando las palabras dejan de referirse a lo singular y se aplican a una pluralidad de individuos, equiparando cosas que no son iguales, prescindiendo de las diferencias individuales. El filósofo se olvida de que es él quien ha creado los conceptos y cae en el error de pensar que éstos son la realidad y no una metáfora de la misma. Se engaña. El lenguaje es incapaz de representar correctamente las intuiciones que tiene de la realidad. Las palabras son metáforas que poco o nada tienen que ver con las cosas mismas. Los conceptos hacen perder las diferencias individuales. Abstracciones como «sustancia», «ser», «yo», «cosa en sí», «causa», «Dios», han sido tomadas como signos de una realidad que está detrás de ellas, cuando en realidad son creaciones del lenguaje. Es como si el ser humano necesitara inventar categorías que le permitan vivir en un mundo cambiante, donde lo estático, y lo verdadero acorde a él, no existe. El ser humano busca en el lenguaje y los conceptos una seguridad que, sin ellos, no tiene.

Nietzsche critica la noción de ‘razón’ de los filósofos anteriores, desde Platón hasta Kant, pasando por los racionalistas, como Descartes.  Con ellos la razón queda como garante del auténtico conocimiento, que, según Nitzsche, es realmente el incompleto. Esta “soberana” razón causa que nuestros sentidos nos mal informen de la realidad. La razón, sin embargo, no es la facultad exclusiva para ver la realidad, también están la inspiración poética, la intuición, el instinto, los sentidos… La riqueza está antes en el arte que en la razón, ya que el arte, mediante la metáfora, se adapta y refleja los movimientos de la naturaleza. Los conceptos, en cambio, permanecen estáticos ante ese movimiento que constituye lo auténticamente real. Nietzsche va a dar supremacía a la intuición frente a la razón.

Los filósofos son creadores de cultura, implicando esta cultura una forma de suministrar unos valores para domesticar al ser humano, masificándolo y esclavizándolo. Nietzsche se propone una filosofía nueva que critique y destruya esas filosofías, tanto de los clásicos como de los modernos. Es contrario a todo tipo de razón lógica y científica que determine una única forma de pensamiento y de alcanzar la verdad. Frente a ello, reafirma el valor de lo irracional como medio para acceder a la realidad, interpretarla y vivir en ella. Por este motivo, el arte o los instintos pueden interpretar la realidad de un modo más fiel y completo que la razón o la ciencia.
 


[Apuntes de Filosofía] NIETZSCHE. Tema I: EL VITALISMO DE NIETZSCHE

El vitalismo exalta lo vital y lo afectivo como modo de captar la realidad. Por tanto, para analizar la realidad, además de contar con la razón hay que tener en cuenta las pulsiones, los deseos, las pasiones y los sentimientos, es decir, lo no estrictamente racional. Se exalta la vida y se critican los productos procedentes de la cultura porque encubren el verdadero ser del hombre.

La transmutación de valores tiene que hacerse a partir de: Dios, la moral, la razón y la ciencia.  La nueva categoría en la que se han de fundamentar los valores es vida. Lo decisivo para el conocimiento no son las ideas eternas, ni los conceptos inmutables, sino la ineludible experiencia en la que “sólo el devenir es”.

El principal error de la moral tradicional es su antinaturalidad, el ir contra la naturaleza, contra la vida.  Es la moral que, en virtud de leyes, decálogos, normas e imperativos, se opone a los instintos primordiales de la vida.  La base filosófica de esta moral contra-natura es el platonismo: el mundo de las ideas sirve de más allá religioso para los cristianos.  El centro de gravedad de estas ideas se pone no en esta vida, sino en la otra.  Hay una evasión respecto al hombre concreto, viviente.  Todo este más allá ha hecho a los hombres de acá  débiles. Esta moral mata la vida.  La moral de Nietzsche es una voluntad de poder eliminar la moral burguesa-cristiana-idealista.

El nihilismo es valorado y repudiado al mismo tiempo por Nietzsche, aunque las dos actitudes no son contradictorias.  Por un lado, el nihilismo es positivo porque supera la creencia en un Dios alienante; pero, por otro lado, es negativo a causa del anonadamiento y falta de energía vital que provoca y a que no sabe prescindir del todo de los sustitutos de Dios (Razón, moral, bien, espíritu absoluto, …). Nietzsche distingue diversos tipos de nihilismo:

1. Nihilismo negativo, por ausencia de sentido.  Debe superarse.
2. Nihilismo pasivo (especie de posición budista).  Debe superarse.
3. Nihilismo positivo, pues permite combatir, reaccionar, rehacer.

La voluntad de poder implica vitalismo, y supone afirmarse en el deseo, en los instintos; donde hay vida hay voluntad de vivir; significa voluntad de fuerza, impulso vital, emoción, pasión.

La voluntad de poder es un concepto de fuerza victoriosa. Nietzsche pretendía mantenerse adherido a la naturaleza, a la sensibilidad, accediendo a la realidad vital por la estética, como germen de una nueva cultura. La voluntad de poder es algo instintivo, en contraposición a la reflexión racional. La verdad no está ahí para ser descubierta, sino para ser activamente creada. La verdad es todo aquello que sirve para la vida, lo que aumenta el poder.

El superhombre hay que entenderlo como el que está «sobre el hombre», una superación del hombre. La moral de los esclavos es aquella que se conforma en el dolor, la pequeñez, la humildad, la compasión, la resignación, la paciencia. Las características del superhombre son las siguientes: ansia de vivir;  valora la vida corporal, saboreador de lo terreno y del más acá; anhelo de superación de valores morales o religiosos tradicionales, por encima del bien y del mal; supone la libertad de toda servidumbre religiosa, de todo dogmatismo; supone crearse los propios valores, afirmándose a sí mismo; seguimiento fiel de la voz de la naturaleza: lo que favorece la naturaleza es bueno y lo que la perjudica es malo; el superhombre quiere ser superior, porque el ser igual es convertirse en rebaño; es el más acá lo que le preocupa, no la trascendencia metafísica ni una idea de Dios; la voluntad de poder es ser señor y no esclavo; afirmación de una moral de señores que se imponen con fuerza; el superhombre es suficiente y autónomo; supone afirmación en la independencia. El superhombre es un artista que hace arte de su propia vida. El superhombre es un ser humano que ha superado, para liberarse de ellas, todas las limitaciones que le imponen la moral y la cultura. Es un individuo que está más allá del bien y del mal, que posee una moral autónoma capaz de distinguir ella misma, sin ninguna ayuda exterior, lo que es bueno y lo que es malo en cada instante de su existencia. El superhombre es el ser humano en su estado más natural, completamente libre y despojado de los lastres que le impone la cultura. Es un humano demasiado humano, entendiendo el término en todo su significado: un animal humano que no puede desprenderse de su origen natural e instintivo.

El eterno retorno es la fórmula suprema de fidelidad a la tierra. El eterno retorno simboliza, en su eterno girar, que este mundo es el único mundo (una historia lineal conduce hacia «otro» mundo); además afirma que todo es bueno y justificable, puesto que todo debe repetirse del mismo modo. Toda huida a otro mundo es una pérdida de realidad. Por tanto hay que permanecer fieles a la tierra. La imagen de un mundo que gira sobre sí mismo, pero que no avanza como una peonza, es la imagen de un alegre juego cósmico, de una canción de aceptación de sí mismo, de bendición de la existencia. Este concepto aparece en la mitología y en los presocráticos, y se opone a la concepción lineal del tiempo, propia del cristianismo. Aunque el eterno retorno supusiera la repetición incesante del sufrimiento, merecería la pena ser vivido y reafirmado en todo su valor como lo único que tenemos. Cada instante de nuestra existencia debe ser amado con todas nuestras fuerzas como si se fuera a repetir eternamente, ya que eso, el instante vivido, es lo único a lo que podemos aferrarnos.


[Apuntes de Filosofía] NIETZSCHE. Noción III: EL ARTE TRÁGICO Y LO DIONISÍACO

El arte debe ser algo trágico. Es una representación de la vida en toda su plenitud y, por lo tanto, debe responder a los impulsos naturales, a las pasiones, a los deseos, a la voluntad de poder a través de la creación… La imagen descrita por la obra de arte es mucho más fiel a la realidad que la recogida en los conceptos, ya que la obra de arte es dinámica mientras que los conceptos son estáticos. Además, la obra de arte lo muestra todo mientras que los conceptos tan sólo se fijan en aquello que la razón considera verdadero. Mediante el arte podemos destruir los conceptos para sacar de ellos lo poco que queda de realidad y, así, liberarnos de su prisión. El arte, al quedar más allá de lo verdadero y de lo falso, estimula la vida y nos permite sentirla en toda su plenitud. 

La tragedia, para Nietzsche, es el movimiento propio de la vida y la naturaleza. Es contradicción, vida y muerte, salud y enfermedad, alegría y tristeza, razón y locura. Contrarios que luchan entre sí y, a la vez, forman parte de una misma unidad, de un mismo todo. Nietzsche entiende la realidad al modo de Heráclito: todo fluye en un continuo devenir donde los contrarios luchan entre sí como partes de una misma unidad. Por eso, el sentido de la vida es trágico: porque lo incluye todo, bueno y malo, reconociendo que es imposible que escapemos de ello. Sólo aceptando lo trágico seremos capaces de disfrutar de la vida en toda su plenitud. De lo contrario, nos veremos obligados a refugiarnos en la negación de la vida a la que nos conducen la metafísica y las religiones.

La esencia del arte está compuesta por dos fuerzas complementarias: lo dionisíaco y lo apolíneo. Dioniso es el dios del vino, la embriaguez, los instintos, la irracionalidad, los impulsos, las pasiones, el entusiasmo, la vida, la noche, el desorden, la fiesta, la pasión, la unión con la naturaleza… Y la tragedia, representada de manera artística en el teatro, sobre todo en las obras de Esquilo. La inspiración artística, entendida como un acto espontáneo de la voluntad de creación, también está relacionada con el espíritu dionisíaco. Así, el artista trágico es una especie de médium en cuyas palabras se manifiestan los dioses. Apolo, por su parte, representa la luz, la razón, el día, la sobriedad, el trabajo, la forma, la belleza, el orden, la simetría, la proporción, la armonía… Por eso es el Dios de las ciencias, la filosofía y las artes plásticas.

La tragedia es el arte de lo dionisíaco. En ella se representan las pasiones humanas, los actos irracionales, los vicios y las miserias de las personas. La tragedia produce un sentimiento de catarsis, de purificación, en quienes participan en ellas. Tanto los actores como los espectadores experimentan un fortalecimiento de su estado anímico tras contemplar el retrato de la vida en toda su plenitud, sin rechazar ninguno de los aspectos que componen la vida. El arte trágico, dionisíaco, contiene el auténtico espíritu de los antiguos griegos, quines comprendían la esencia de su existencia y disfrutaban de ella sin dejar nada de lado.

por Francisco García Morales
Profesor de Filosofía